Título original: El Bebedor de LágrimasAutor: Ray Loriga
Serie: El Bebedor de Lágrimas #1
Editorial: Alfaguara
Género: Juvenil, Romántico-Paranormal
Año: 2011
Nº páginas: 231
"DICEN QUE HACE UNOS CIEN AÑOS, una chica prometida en matrimonio fue engañada por un falso enamorado para ser luego burdamente despreciada.
DICEN TAMBIÉN QUE SUS LÁGRIMAS trajeron hasta ella a su pretendiente, que vengó la afrenta matando al traidor antes de despedirse de su amada.
Y DICEN QUE, DESDE ENTONCES, el Bebedor de Lágrimas vaga aún como alma en pena arrastrando su espada por entre los olmos con el propósito de vengar a toda chica engañada.
ESO DICEN… aunque a sus dieciocho años, Adela no cree en fantasmas, ni en leyendas de nobles húngaros, ni en maldiciones eternas. Recién llegada a la universidad de Carnwell, está felilz y desea coger las riendas de su vida. Pero la muerte se cierne como una pesadilla sobre el campus y trae consigo el eco de una maldición extraña".
OPINIÓN PERSONAL

A estas alturas de la vida, no seré yo quien cuestione el talento del polifacético Ray Loriga. Pese a que esta es la primera novela suya que leo, sí que he seguido su carrera cinematográfica y creo que como guionista ha demostrado -entre otras cosas- su inquietud narrativa y su buen sentido del ritmo.
Precisamente este buen ritmo es la gran ventaja de
El Bebedor de Lágrimas, puesto que,
pese a los numerosos fallos con que cuenta la novela, hay que reconocer que se lee en un suspiro (gracias, en parte, a sus poco más de 230 páginas). Lo cierto es que la historia está muy bien estructurada, presentando a los personajes con eficiencia y sin dar muchos rodeos. Además, la acción salta de un personaje a otro con bastante naturalidad, sin dar sensación de caos en ningún momento.
Ray Loriga hace muy bien sus deberes y sabe cómo meterse al público juvenil en el bolsillo, tonteando siempre con los grandes tópicos de las historias de estudiantes americanos, pero a la hora de crear personajes ha fallado estrepitosamente ya que estos (en concreto la pareja protagonista) actúan de una manera aleatoria y surrealista que nunca acabamos de entender.
La historia en sí no es nada del otro mundo, y me cuesta entender a la editorial cuando dice que estamos ante
"la saga literaria más ambiciosa de todos los tiempos". No digo que no pueda llegar a serlo, pero si el resto de libros va a ser como este me temo que estamos ante algo más mediocre que ambicioso.
En cuanto a lo de "cross-over", no es más que una forma engañosa de decir que se trata de una historia de fantasmas moderna, en la que los espíritus juegan con iPads y trafican con drogas. De hecho, todo el libro parece un capítulo de
CSI mezclado con fantasmas.
Pese a todo, tengo que reconocer algunos puntos que me han gustado, como la curiosa relación del policía con su madre (rozando lo hitchcockniano), o las pequeñas notas de humor aportadas por los personajes Sage y Cody. Pero esto se queda en nada, pues
el autor pasa de arriesgarse y cede a los convencionalismos de la novela juvenil al uso, perdiendo la oportunidad de haber empezado con fuerza esta saga que dicen ambiciosa y haberle dado un toque macarra que tan bien han aprovechado sagas como
Los Vampiros de Morganville, de
Rachel Caine. Una pena.
Lo bueno: ameno y bien escrito.
Lo malo: personajes absurdos, historia simple y poco original.
Nota: 5/10