
"LAS SENDAS PÚRPURAS"
Autor: Ángel Torres Quesada
Editorial: Grupo AJEC
Año: 2010
Género: Ciencia Ficción, Space Opera
Nº de páginas: 293
"Tras haber pasado su infancia en Wuffan, uno de los planetas condenados al aislamiento por el Purpurado -la oligarquía que rige los destinos del Ámbito desde su inexpugnable recinto de la Cúpula- Giselle es rescatada por su padre, Yolden Abasi, y llevada a un nuevo mundo donde disfruta una década de la vida pletórica que el Ámbito concede a sus ciudadanos.
Pero tras la misteriosa desaparición de su padre comienza a sospechar que éste en realidad formaba parte de una conspiración contra el Purpurado que no llegó a culminar; decidida a investigarla hasta las últimas consecuencias, contará con la ayuda de un espíritu de la Fuente, Hesperis, filósofo fallecido más de mil años atrás, y de Lhotar un joven fugitivo venido más allá del Ámbito; pero también con la oposición de Saldrach, una de las purpuradas destinadas a regir las riendas del Ámbito.
Tras ser sorprendida en sus sueños con visiones que para ella carecen de sentido, episodios supuestamente históricos ocurridos en el legendario planeta conocido como la Tierra , Giselle, instruida por su padre en el arte de la guerra, emprende la primera y gran aventura de su vida, que la llevará a conocer los horrores de la guerra y a recorrer las Sendas Púrpuras en pos de una respuesta".
OPINIÓN PERSONAL
Hacía tiempo que tenía ganas de leer algo de Ángel Torres Quesada, puesto que es uno de los escritores más veteranos de la ciencia ficción en España, y la verdad es que después de leer este libro, me han quedado ganas de leer más novelas del autor, ya que su estilo es bastante ágil y ameno, huyendo de las descripciones pesadas y dándole cierta importancia a los diálogos.
"Las Sendas Púrpuras" es una entretenida space opera, pero que se aleja de las típicas batallitas espaciales entre civilizaciones. En este caso, la historia se centra más en el misterio que envuelve al padre de Giselle, y los intentos de ésta por descubir sus secretos. Estamos, por lo tanto, ante una historia bastante personal, centrada exclusivamente en los avatares de la protagonista.
Los distintos personajes, sin ser del todo carismáticos, están bastante bien desarrollados y actúan con coherencia. El problema en este sentido es que Giselle no termina de caer muy bien que digamos, ya que sus vivencias personales han acabado por convertirla en una mujer dura, bastante caprichosa y testaruda.
Por lo demás, hay que destacar los hermosos escenarios en que se desarrolla la aventura; desde grandes planetas plagados de frondosa naturaleza, hasta pequeños mundos caídos en degracia. Además, todo está salpicado por La Fuente, una misteriosa red que proporciona a los humanos todo lo que quieran; desde alimento hasta información.
El único GRAN problema que lastra la novela son las contínuas y numerosas erratas que plagan el libro, cambiando unas letras por otras, o incluso hay agunos cambios de nombre bastante frustrantes. Para un libro que no llega a las 300 páginas es un delito no haberlo revisado mejor.
En definitiva, estamos ante una novela bastante agradable, perfecta para iniciarse en esto de la ciencia ficción de corte espacial. Quizás puede hacerse algo confusa debido a los continuos giros que da la trama para mantener el misterio, pero en conjunto, es una novela bastante amena y fácil de leer. Además, tiene un toque de erotismo bastante curioso, debido a la naturaleza liberal de esta civilización presentada por el autor, en la que los humanos se preocupan demasiado por las fiestas, el sexo y la belleza.
Lo bueno: ameno, corto e imaginativo.
Lo malo: muchas erratas, trama algo confusa y una protagonista algo antipática.
Nota: 7/10






